Psicología de la Salud

Psicología de la Salud
La Psicología de la Salud es la parte de la Psicología que se ocupa de la investigación, la evaluación, el diagnóstico, el tratamiento mediante psicoterapia y de la prevención de los trastornos mentales o psicológicos. Para ello, utiliza todas las técnicas y conocimientos científicamente investigados, comprobados y establecidos como eficaces en su aplicación desde las distintas corriente y marcos teóricos existentes que configuran el cuerpo de conocimiento de la Psicología. Igualmente, se ocupa de  los factores, procesos y mecanismos psicológicos que condicionan que una persona tome determinadas decisiones que le hacen llevar a cabo determinadas formas de comportamiento y mantenerlas, definir ciertos estilos de vida y mantenerlos, teniendo así una incidencia directa en la salud y en la enfermedad, tanto en el sentido positivo como en el sentido negativo con respecto a ellas.  Desde este punto de vista, el trabajo a desarrollar por la Psicología de la Salud sería, en unos casos, el de detectar y producir cambios en esos procesos, decisiones y comportamientos; en otros casos, el de ayudar a gestionar el impacto que una determinada enfermedad pueda tener a nivel psicológico; y, por último, el prevenir introduciendo cambios en el estilo habitual de comportamiento para frenar potenciales riesgos para la salud y desarrollar hábitos de comportamiento que faciliten el logro de mayores niveles de bienestar y salud físicos y psíquicos, tanto a nivel individual como comunitario. Se trata, en suma, de poner a disposición de los individuos o de una comunidad recursos de gestión que puedan frenar el impacto negativo que determinadas formas de comportamiento o estilos de vida provocan en la salud y son causa o contribuyen a la enfermedad, de ayudar a la gestión del impacto psicológico que una determinada enfermedad pueda tener en los individuos y de desarrollar hábitos de gestión o estilos de vida que contribuyan al bienestar físico y psíquico, con lo que eso supone como prevención a la enfermedad.

Algunos ejemplos de intervención relacionados con el impacto negativo que determinadas formas de comportamiento o estilos de vida provocan en la salud serían los relacionados con el abuso de sustancias (alcohol, cocaína, cannabis) o abuso del juego en sus distintas formas, el abuso del uso del móvil, mundos virtuales, redes sociales, etc., que están asociados, entre otras cosas, al contexto social y cultural y a patrones de comportameinto de las personas. También se pueden incluir en este apartado las prácticas sexuales de riesgo o el no respeto a las normas y códigos de de circulación o conducta vial. Nuestro comportamiento o mala gestión también tendrían gran influencia en en la aparición o agravamiento de enfermedades relacionadas con con los problemas cardiovasculares, oncológicos y de inmunodeficiencia por el impacto que nuestros problemas emocionales tienen en la bioquímica de nuestro organismo que, prolongados en el tiempo y en niveles elevados, producen o contribuyen al agravamiento de ese tipo de enfermedades.

Ejemplos de intervencion relacionados con el impacto psicológico que una enfermedad pueda tener en los estados psicológicos de las personas son las interveniones con pacientes de enfermedades cardiovaculares, oncológicas, ELA, diabetes, secuelas por accidente, enfermedades óseas, etc.

Y, por último, ejemplos de intervencion de lo que se puede hacer desde la Psicología de la Salud  que contribuyen al bienestar físico y psicológico y que contribuirían, a su vez, a la prevención de la enfermedad, serían el desarrollo de hábitos de realización de revisiones médicas peródicas, la elaboración de estilos de vida reductores de estrés, el seguimiento preciso de los tratamientos y prescripciones médicas y de los expertos de la salud, la habilitación de tiempos y espacios para disfrute de ocio y aficiones, la la práctica de ejercicio físico adaptado a las características y necesidades de cada persona, la elaboración de una dieta sana y equilibrada adaptada para cada individuo, horarios de actividad y descanso equilibrados, aprendizaje de técnicas de manejo de estrés, etc.